jueves, 5 de febrero de 2015

POSTURA CORRECTA AL SENTARSE

 En la actualidad, muchísima gente trabaja frente a un ordenador o manteniendo una posición sentada durante muchas horas al día. Eso hace que continuamente oigamos hablar de cómo hay que sentarse. Siempre que se habla de la postura correcta, se suele hablar de la colocación de la espalda, de la buena relación cabeza/pantalla si se trabaja con ordenador y de la colocación de pies/rodillas. Sobre eso hay abundante bibliografía y creo que además es útil. Pero se suele pasar por alto la parte más importante para una correcta postura sentado: la colocación de la pelvis.

 A mis alumnos ya les sonará, pero quizá haya quien no lo ha oído hasta ahora. Cualquiera puede hacer el experimento. Prueba a sentarte en el centro del asiento y deja que la pelvis bascule hacia atrás apoyando sobre la “rabadilla” (cóccix). Podrás comprobar que es casi imposible mantener una posición erguida y correcta. No hay manera de mantener la columna con una curvatura razonable. En seguida te cansarás de intentarlo y claudicarás hacia una postura de lumbar plano (o convexo hacia atrás) y dorsal “sacando chepa” (o hipercifótico).Todo esto llevará a una curva exagerada en el cuello (hiperlordótica) para conseguir orientar la cabeza hacia delante. No importa cuántas palmadas bienintencionadas nos den en la espalda o cuantas veces nos digan “¡¡espalda recta!!”, nadie es capaz de estar bien sentado apoyándose sobre el cóccix (pelvis en retroversión).

 Por el contrario, si pruebas a sentarte con la pelvis pegada al respaldo y descargando el peso sobre los isquiones (bien llamados por los ingleses “huesos de sentarse”), comprobarás que el cuerpo te pide estar erguido. No puedes encorvarte hacia delante, como hacías en la posición anterior, sin bascular la pelvis hacia atrás o apoyarte en la mesa. En esta posición, las curvaturas de la columna serán mucho más suaves y acordes con las que tienes cuando estás de pie.



 Esto simplifica mucho dónde centrar nuestra atención al sentarnos. No importa si el respaldo es alto o bajo, o si te permite o no apoyar la cabeza. Sólo tienes que preocuparte de acercar la silla a la mesa y sentarte sobre los isquiones con la pelvis bien pegada al respaldo. Si a eso le añadimos los abundantes consejos que podemos encontrar en miles de sitios de internet, como: apoyar los antebrazos, altura y posición de la pantalla en relación a la cabeza, posición de los pies, descansos periódicos con ejercicios de relajación para hombros y cuello o algún paseo “obligado”, etc., veremos como poco a poco se reducen los problemas asociados a un abuso de la posición sentada tan común en estos días.

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